El Ejército de Liberación Nacional (ELN) informó haber secuestrado a cinco ganaderos en el departamento de Casanare el pasado 27 de marzo de 2025. Las personas retenidas han sido identificadas como Betuel Barrera Sandoval, Leonin Barrera Sandoval, Adoran Barrera Sandoval, Emilio Cristancho Tarache y Leander Antonio Salamanca Peroza. Según los reportes, los ganaderos desaparecieron mientras se trasladaban desde sus fincas, ubicadas en el municipio de Hato Corozal, rumbo a Paz de Ariporo.
En un comunicado difundido a los medios de comunicación, el ELN aseguró que la captura ocurrió durante un “retén de registro y control territorial” en una vía del municipio de Puerto Rondón, Arauca. Según el grupo armado, los secuestrados habían salido de una reunión con dos presuntos disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), identificados como "los mercenarios" Medina y Pescado, con quienes supuestamente mantenían nexos para el financiamiento de actividades delictivas, incluyendo extorsiones y acciones contra la población de Casanare.
El grupo insurgente también afirmó que la decisión de la retención fue tomada tras recibir informes sobre presuntos vínculos de los ganaderos con organizaciones ilegales activas en la región y anunció que mantendrá a las cinco personas bajo su poder hasta concluir investigaciones relacionadas con supuestos financiamientos de empresarios a grupos considerados enemigos del ELN en la zona. Además, la organización advirtió que la vida de los secuestrados podría estar en riesgo si las fuerzas militares deciden emprender acciones bélicas en el área, atribuyendo al Estado la responsabilidad de cualquier desenlace negativo.
La Defensoría del Pueblo ya ha alertado acerca del deterioro de la seguridad en el departamento de Arauca, donde se han registrado 51 secuestros en lo que va del año 2025. De esos casos, cinco personas fueron asesinadas durante su cautiverio, 28 han sido liberadas y al menos 18 continúan en poder de sus captores. Este incremento en las cifras pone de relieve el complejo panorama de violencia en la región.
Por su parte, la Gobernación de Casanare informó sobre la activación de protocolos de seguridad e inteligencia con el objetivo de localizar a los ganaderos y lograr su pronta liberación. Instituciones como la Defensoría del Pueblo, la Misión de Observación de la OEA, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Iglesia Católica han sido instadas a intervenir en las gestiones para llegar a una solución pacífica y garantizar la integridad de los secuestrados.
Mientras tanto, las familias de las víctimas han mostrado recelo y temor de acudir directamente a las autoridades para interponer denuncias formales. Estas declaraciones manifiestan el riesgo de posibles represalias por parte de los grupos armados que operan en la zona, generando un ambiente de inseguridad y desconfianza.
Ante esta situación, la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) solicitó al Gobierno nacional agilizar las acciones necesarias para garantizar no solo el rescate de los cinco ganaderos, sino también la seguridad general de quienes residen y trabajan en estas áreas afectadas por grupos armados ilegales. La incertidumbre prevalece mientras las autoridades intentan coordinar esfuerzos para responder a la crisis actual.