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“Oligarquía”: Trump excluye a grandes donantes petroleros de su paquete arancelario

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 3 de abril de 2025 un paquete de aranceles universales del 10% que excluye productos del sector energético, una decisión que ha generado controversia debido a su supuesto vínculo con donaciones de la industria petrolera y su impacto en la economía global y local, aumentando los precios para los consumidores estadounidenses.

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“Oligarquía”: Trump excluye a grandes donantes petroleros de su paquete arancelario

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 3 de abril de 2025 un paquete de aranceles universales del 10% que excluye productos del sector energético, una decisión que ha generado controversia debido a su supuesto vínculo con donaciones de la industria petrolera y su impacto en la economía global y local, aumentando los precios para los consumidores estadounidenses.

“La cuestión no es combatir la inflación o proteger a los consumidores, sino recompensar a los millonarios del petróleo”

– Expresó Stevie O’Hanlon, portavoz del grupo Sunrise Movement.

4/4/2025

Donald Trump declaró el 3 de abril de 2025 la implementación de un paquete de aranceles universales del 10%, una medida calificada como disruptiva en la economía global. Aunque impactará a diversos sectores, se estableció una significativa exención para productos del sector energético, entre ellos el gas natural licuado y el crudo canadiense.

La exclusión de los productos energéticos ha generado diversas interpretaciones. Algunos analistas la vinculan directamente con los intereses de la industria petrolera, la cual invirtió 96 millones de dólares en la campaña de reelección de Trump y comités de acción política relacionados. El presidente del Instituto Americano del Petróleo, Mike Sommers, celebró la decisión, argumentando que respalda al mercado energético global y al papel de Estados Unidos como exportador neto de energía. Sin embargo, la cifra donada representa apenas una fracción de la meta de mil millones de dólares que Trump habría solicitado en una reunión en su club Mar-a-Lago.

Las críticas no se hicieron esperar, encabezadas por grupos como Sunrise Movement y Climate Power, que señalaron que esta decisión beneficia desproporcionadamente a las grandes corporaciones energéticas mientras que los consumidores estadounidenses, ya bajo la presión de la inflación, enfrentan un aumento de precios en productos como gasolina, automóviles, vino y chocolate. Stevie O’Hanlon afirmó que “los millonarios del petróleo han comprado su exención de tarifas mientras el resto de la población lidia con el aumento desmesurado de los precios y las temperaturas, ellos se sientan en sus tronos y amasan miles de millones. Necesitamos acabar con esta oligarquía ya”.

En el ámbito global, las consecuencias fueron inmediatas. Un día después del anuncio, los mercados de materias primas experimentaron un desplome, y los precios del petróleo cayeron a cifras negativas en respuesta a una demanda debilitada por la desaceleración del crecimiento económico global. Claudio Galimberti, economista de Rystad Energy, advirtió sobre los efectos "inmediatos y severos" que podrían derivarse.

En el contexto político, Trump ha consolidado su alineación con la industria energética en los primeros tres meses de su segundo mandato. Además de la exención de estos productos, ha nombrado a personal vinculado al sector en posiciones clave de su administración y ha avanzado en su agenda contraria a regulaciones ambientales.

Pese a las promesas del mandatario de combatir la inflación, estas tarifas podrían generar presiones económicas adicionales. Aunque los productos energéticos están exentos, las tarifas sobre materiales como el acero y el aluminio podrían incrementar los costos de infraestructura en el sector de combustibles fósiles. Las repercusiones, tanto económicas como medioambientales, continúan siendo objeto de intenso debate en diversos sectores.

Después del desplome del precio del petróleo debido a la medida de Trump, algunos analistas compararon esta caída con el histórico colapso del precio del crudo en abril de 2020, cuando alcanzó cifras negativas por primera vez en la historia debido a la pandemia de COVID-19.

Algo Curioso

“La cuestión no es combatir la inflación o proteger a los consumidores, sino recompensar a los millonarios del petróleo”

– Expresó Stevie O’Hanlon, portavoz del grupo Sunrise Movement.

Apr 4, 2025
Colglobal News

Donald Trump declaró el 3 de abril de 2025 la implementación de un paquete de aranceles universales del 10%, una medida calificada como disruptiva en la economía global. Aunque impactará a diversos sectores, se estableció una significativa exención para productos del sector energético, entre ellos el gas natural licuado y el crudo canadiense.

La exclusión de los productos energéticos ha generado diversas interpretaciones. Algunos analistas la vinculan directamente con los intereses de la industria petrolera, la cual invirtió 96 millones de dólares en la campaña de reelección de Trump y comités de acción política relacionados. El presidente del Instituto Americano del Petróleo, Mike Sommers, celebró la decisión, argumentando que respalda al mercado energético global y al papel de Estados Unidos como exportador neto de energía. Sin embargo, la cifra donada representa apenas una fracción de la meta de mil millones de dólares que Trump habría solicitado en una reunión en su club Mar-a-Lago.

Las críticas no se hicieron esperar, encabezadas por grupos como Sunrise Movement y Climate Power, que señalaron que esta decisión beneficia desproporcionadamente a las grandes corporaciones energéticas mientras que los consumidores estadounidenses, ya bajo la presión de la inflación, enfrentan un aumento de precios en productos como gasolina, automóviles, vino y chocolate. Stevie O’Hanlon afirmó que “los millonarios del petróleo han comprado su exención de tarifas mientras el resto de la población lidia con el aumento desmesurado de los precios y las temperaturas, ellos se sientan en sus tronos y amasan miles de millones. Necesitamos acabar con esta oligarquía ya”.

En el ámbito global, las consecuencias fueron inmediatas. Un día después del anuncio, los mercados de materias primas experimentaron un desplome, y los precios del petróleo cayeron a cifras negativas en respuesta a una demanda debilitada por la desaceleración del crecimiento económico global. Claudio Galimberti, economista de Rystad Energy, advirtió sobre los efectos "inmediatos y severos" que podrían derivarse.

En el contexto político, Trump ha consolidado su alineación con la industria energética en los primeros tres meses de su segundo mandato. Además de la exención de estos productos, ha nombrado a personal vinculado al sector en posiciones clave de su administración y ha avanzado en su agenda contraria a regulaciones ambientales.

Pese a las promesas del mandatario de combatir la inflación, estas tarifas podrían generar presiones económicas adicionales. Aunque los productos energéticos están exentos, las tarifas sobre materiales como el acero y el aluminio podrían incrementar los costos de infraestructura en el sector de combustibles fósiles. Las repercusiones, tanto económicas como medioambientales, continúan siendo objeto de intenso debate en diversos sectores.

Después del desplome del precio del petróleo debido a la medida de Trump, algunos analistas compararon esta caída con el histórico colapso del precio del crudo en abril de 2020, cuando alcanzó cifras negativas por primera vez en la historia debido a la pandemia de COVID-19.

Donald Trump declaró el 3 de abril de 2025 la implementación de un paquete de aranceles universales del 10%, una medida calificada como disruptiva en la economía global. Aunque impactará a diversos sectores, se estableció una significativa exención para productos del sector energético, entre ellos el gas natural licuado y el crudo canadiense.

La exclusión de los productos energéticos ha generado diversas interpretaciones. Algunos analistas la vinculan directamente con los intereses de la industria petrolera, la cual invirtió 96 millones de dólares en la campaña de reelección de Trump y comités de acción política relacionados. El presidente del Instituto Americano del Petróleo, Mike Sommers, celebró la decisión, argumentando que respalda al mercado energético global y al papel de Estados Unidos como exportador neto de energía. Sin embargo, la cifra donada representa apenas una fracción de la meta de mil millones de dólares que Trump habría solicitado en una reunión en su club Mar-a-Lago.

Las críticas no se hicieron esperar, encabezadas por grupos como Sunrise Movement y Climate Power, que señalaron que esta decisión beneficia desproporcionadamente a las grandes corporaciones energéticas mientras que los consumidores estadounidenses, ya bajo la presión de la inflación, enfrentan un aumento de precios en productos como gasolina, automóviles, vino y chocolate. Stevie O’Hanlon afirmó que “los millonarios del petróleo han comprado su exención de tarifas mientras el resto de la población lidia con el aumento desmesurado de los precios y las temperaturas, ellos se sientan en sus tronos y amasan miles de millones. Necesitamos acabar con esta oligarquía ya”.

En el ámbito global, las consecuencias fueron inmediatas. Un día después del anuncio, los mercados de materias primas experimentaron un desplome, y los precios del petróleo cayeron a cifras negativas en respuesta a una demanda debilitada por la desaceleración del crecimiento económico global. Claudio Galimberti, economista de Rystad Energy, advirtió sobre los efectos "inmediatos y severos" que podrían derivarse.

En el contexto político, Trump ha consolidado su alineación con la industria energética en los primeros tres meses de su segundo mandato. Además de la exención de estos productos, ha nombrado a personal vinculado al sector en posiciones clave de su administración y ha avanzado en su agenda contraria a regulaciones ambientales.

Pese a las promesas del mandatario de combatir la inflación, estas tarifas podrían generar presiones económicas adicionales. Aunque los productos energéticos están exentos, las tarifas sobre materiales como el acero y el aluminio podrían incrementar los costos de infraestructura en el sector de combustibles fósiles. Las repercusiones, tanto económicas como medioambientales, continúan siendo objeto de intenso debate en diversos sectores.

Después del desplome del precio del petróleo debido a la medida de Trump, algunos analistas compararon esta caída con el histórico colapso del precio del crudo en abril de 2020, cuando alcanzó cifras negativas por primera vez en la historia debido a la pandemia de COVID-19.

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