Mundo

Trump dice estar dispuesto a reducir aranceles si recibe una oferta “fenomenal”

Las políticas arancelarias de Donald Trump, que incluyen un arancel mínimo del 10% y tarifas adicionales de hasta el 34% para ciertos países y productos, han generado reacciones en cadenas de suministro, mercados financieros y relaciones diplomáticas. Se prevé un impacto significativo en la economía global a medida que estas medidas entren en vigor en abril de 2025.

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Trump dice estar dispuesto a reducir aranceles si recibe una oferta “fenomenal”

Las políticas arancelarias de Donald Trump, que incluyen un arancel mínimo del 10% y tarifas adicionales de hasta el 34% para ciertos países y productos, han generado reacciones en cadenas de suministro, mercados financieros y relaciones diplomáticas. Se prevé un impacto significativo en la economía global a medida que estas medidas entren en vigor en abril de 2025.

“Si conseguimos algo verdaderamente fenomenal, entonces consideraré reducir los aranceles”

– Declaró Donald Trump, en referencia a posibles negociaciones con otros países.

4/4/2025

El anuncio de Donald Trump de imponer un arancel universal del 10% a todas las importaciones, además de tarifas adicionales para países con altos déficits comerciales con Estados Unidos, ha marcado un nuevo capítulo en las tensiones comerciales globales. Las medidas incluyen recargos del 20% a productos provenientes de la Unión Europea y del 34% a las importaciones chinas. Este plan comenzará a implementarse el 5 de abril de 2025 con los aranceles básicos, mientras que los aranceles recíprocos se activarán a partir del 9 de abril del mismo año.

Uno de los sectores más afectados será la industria automotriz, que enfrenta una tarifa del 25% sobre vehículos importados. Este cambio ya ha generado reacciones inmediatas en las cadenas de producción globales. Nissan ha suspendido indefinidamente la fabricación de ciertos modelos en México como respuesta directa a las nuevas tarifas, mientras que empresas como General Motors han iniciado ajustes en sus operaciones.

La reacción no se ha limitado a las industrias manufactureras. La introducción de aranceles ha provocado una caída de 3.1 billones de dólares en valor de mercado en las bolsas estadounidenses. Empresas de segmentos diversos, desde bienes de consumo hasta productos de lujo, anticipan dificultades. Según la Asociación de Marcas de Consumo, productos esenciales como el café, los plátanos y el papel higiénico podrían experimentar incrementos significativos en sus precios, afectando directamente a los consumidores estadounidenses.

En respuesta, China ha aplicado su propio arancel del 34% a todas las importaciones provenientes de Estados Unidos, efectivo a partir del 10 de abril de 2025. La Unión Europea y Suiza también han reaccionado con medidas similares, estableciendo aranceles del 20% y 31%, respectivamente, en determinados bienes estadounidenses, lo que podría frenar aún más el flujo del comercio internacional.

Los analistas coinciden en que estas políticas podrían conducir a una desaceleración económica global. Un informe de Goldman Sachs advierte sobre la posibilidad de un crecimiento económico plano o negativo en Estados Unidos, acompañado de un aumento en el desempleo. La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha emitido una advertencia señalando que estas acciones podrían derivar en una contracción del 1% en el comercio mundial.

Además de los impactos en las cifras macroeconómicas, las repercusiones también podrían sentirse a nivel familiar. Expertos estiman que las nuevas tarifas podrían costar a las familias estadounidenses alrededor de 1,200 dólares adicionales al año en compras.

En cuanto a su posición política, Trump ha establecido que los aranceles son negociables. Esto podría abrir puertas para nuevos acuerdos estratégicos, como la regulación de plataformas digitales relacionadas con otros países, incluyendo TikTok y China. Sin embargo, algunos asesores de la Casa Blanca contradicen esta postura, resaltando inicialmente que las tarifas serían una medida no negociable.

El impacto global de estas políticas y las respuestas recíprocas de las naciones no tardarán en manifestarse en múltiples dimensiones del comercio y la economía internacional. Con los grandes actores globales adoptando medidas de represalia, el panorama se mantiene incierto.

La polémica decisión de imponer un arancel mínimo universal del 10% es la primera de este tipo desde la creación de la OMC en 1995. No ha habido antecedentes recientes de un plan arancelario tan extenso por parte de una economía de la magnitud de Estados Unidos.

Algo Curioso

“Si conseguimos algo verdaderamente fenomenal, entonces consideraré reducir los aranceles”

– Declaró Donald Trump, en referencia a posibles negociaciones con otros países.

Apr 4, 2025
Colglobal News

El anuncio de Donald Trump de imponer un arancel universal del 10% a todas las importaciones, además de tarifas adicionales para países con altos déficits comerciales con Estados Unidos, ha marcado un nuevo capítulo en las tensiones comerciales globales. Las medidas incluyen recargos del 20% a productos provenientes de la Unión Europea y del 34% a las importaciones chinas. Este plan comenzará a implementarse el 5 de abril de 2025 con los aranceles básicos, mientras que los aranceles recíprocos se activarán a partir del 9 de abril del mismo año.

Uno de los sectores más afectados será la industria automotriz, que enfrenta una tarifa del 25% sobre vehículos importados. Este cambio ya ha generado reacciones inmediatas en las cadenas de producción globales. Nissan ha suspendido indefinidamente la fabricación de ciertos modelos en México como respuesta directa a las nuevas tarifas, mientras que empresas como General Motors han iniciado ajustes en sus operaciones.

La reacción no se ha limitado a las industrias manufactureras. La introducción de aranceles ha provocado una caída de 3.1 billones de dólares en valor de mercado en las bolsas estadounidenses. Empresas de segmentos diversos, desde bienes de consumo hasta productos de lujo, anticipan dificultades. Según la Asociación de Marcas de Consumo, productos esenciales como el café, los plátanos y el papel higiénico podrían experimentar incrementos significativos en sus precios, afectando directamente a los consumidores estadounidenses.

En respuesta, China ha aplicado su propio arancel del 34% a todas las importaciones provenientes de Estados Unidos, efectivo a partir del 10 de abril de 2025. La Unión Europea y Suiza también han reaccionado con medidas similares, estableciendo aranceles del 20% y 31%, respectivamente, en determinados bienes estadounidenses, lo que podría frenar aún más el flujo del comercio internacional.

Los analistas coinciden en que estas políticas podrían conducir a una desaceleración económica global. Un informe de Goldman Sachs advierte sobre la posibilidad de un crecimiento económico plano o negativo en Estados Unidos, acompañado de un aumento en el desempleo. La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha emitido una advertencia señalando que estas acciones podrían derivar en una contracción del 1% en el comercio mundial.

Además de los impactos en las cifras macroeconómicas, las repercusiones también podrían sentirse a nivel familiar. Expertos estiman que las nuevas tarifas podrían costar a las familias estadounidenses alrededor de 1,200 dólares adicionales al año en compras.

En cuanto a su posición política, Trump ha establecido que los aranceles son negociables. Esto podría abrir puertas para nuevos acuerdos estratégicos, como la regulación de plataformas digitales relacionadas con otros países, incluyendo TikTok y China. Sin embargo, algunos asesores de la Casa Blanca contradicen esta postura, resaltando inicialmente que las tarifas serían una medida no negociable.

El impacto global de estas políticas y las respuestas recíprocas de las naciones no tardarán en manifestarse en múltiples dimensiones del comercio y la economía internacional. Con los grandes actores globales adoptando medidas de represalia, el panorama se mantiene incierto.

La polémica decisión de imponer un arancel mínimo universal del 10% es la primera de este tipo desde la creación de la OMC en 1995. No ha habido antecedentes recientes de un plan arancelario tan extenso por parte de una economía de la magnitud de Estados Unidos.

El anuncio de Donald Trump de imponer un arancel universal del 10% a todas las importaciones, además de tarifas adicionales para países con altos déficits comerciales con Estados Unidos, ha marcado un nuevo capítulo en las tensiones comerciales globales. Las medidas incluyen recargos del 20% a productos provenientes de la Unión Europea y del 34% a las importaciones chinas. Este plan comenzará a implementarse el 5 de abril de 2025 con los aranceles básicos, mientras que los aranceles recíprocos se activarán a partir del 9 de abril del mismo año.

Uno de los sectores más afectados será la industria automotriz, que enfrenta una tarifa del 25% sobre vehículos importados. Este cambio ya ha generado reacciones inmediatas en las cadenas de producción globales. Nissan ha suspendido indefinidamente la fabricación de ciertos modelos en México como respuesta directa a las nuevas tarifas, mientras que empresas como General Motors han iniciado ajustes en sus operaciones.

La reacción no se ha limitado a las industrias manufactureras. La introducción de aranceles ha provocado una caída de 3.1 billones de dólares en valor de mercado en las bolsas estadounidenses. Empresas de segmentos diversos, desde bienes de consumo hasta productos de lujo, anticipan dificultades. Según la Asociación de Marcas de Consumo, productos esenciales como el café, los plátanos y el papel higiénico podrían experimentar incrementos significativos en sus precios, afectando directamente a los consumidores estadounidenses.

En respuesta, China ha aplicado su propio arancel del 34% a todas las importaciones provenientes de Estados Unidos, efectivo a partir del 10 de abril de 2025. La Unión Europea y Suiza también han reaccionado con medidas similares, estableciendo aranceles del 20% y 31%, respectivamente, en determinados bienes estadounidenses, lo que podría frenar aún más el flujo del comercio internacional.

Los analistas coinciden en que estas políticas podrían conducir a una desaceleración económica global. Un informe de Goldman Sachs advierte sobre la posibilidad de un crecimiento económico plano o negativo en Estados Unidos, acompañado de un aumento en el desempleo. La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha emitido una advertencia señalando que estas acciones podrían derivar en una contracción del 1% en el comercio mundial.

Además de los impactos en las cifras macroeconómicas, las repercusiones también podrían sentirse a nivel familiar. Expertos estiman que las nuevas tarifas podrían costar a las familias estadounidenses alrededor de 1,200 dólares adicionales al año en compras.

En cuanto a su posición política, Trump ha establecido que los aranceles son negociables. Esto podría abrir puertas para nuevos acuerdos estratégicos, como la regulación de plataformas digitales relacionadas con otros países, incluyendo TikTok y China. Sin embargo, algunos asesores de la Casa Blanca contradicen esta postura, resaltando inicialmente que las tarifas serían una medida no negociable.

El impacto global de estas políticas y las respuestas recíprocas de las naciones no tardarán en manifestarse en múltiples dimensiones del comercio y la economía internacional. Con los grandes actores globales adoptando medidas de represalia, el panorama se mantiene incierto.

La polémica decisión de imponer un arancel mínimo universal del 10% es la primera de este tipo desde la creación de la OMC en 1995. No ha habido antecedentes recientes de un plan arancelario tan extenso por parte de una economía de la magnitud de Estados Unidos.

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