Colombia

Colombia elige los cazas suecos Saab 39 Gripen para modernizar su flota aérea militar

El Gobierno de Colombia anunció el 3 de abril de 2025 la selección de los aviones de combate Saab 39 Gripen para sustituir a los antiguos Kfir israelíes, una decisión que pone fin a 15 años de evaluaciones y negociaciones. Esta adquisición incluye un componente de compensación social y busca enfrentar los desafíos de seguridad que atraviesa el país.

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Colombia elige los cazas suecos Saab 39 Gripen para modernizar su flota aérea militar

El Gobierno de Colombia anunció el 3 de abril de 2025 la selección de los aviones de combate Saab 39 Gripen para sustituir a los antiguos Kfir israelíes, una decisión que pone fin a 15 años de evaluaciones y negociaciones. Esta adquisición incluye un componente de compensación social y busca enfrentar los desafíos de seguridad que atraviesa el país.

“La renovación de esta flota es un deber nacional para garantizar la defensa y seguridad de nuestra soberanía”

– Afirmó Pedro Sánchez, ministro de Defensa de Colombia.

2/4/2025

Colombia ha finalizado la renovación de su flota de aviones de combate tras anunciar el pasado 3 de abril de 2025, bajo el gobierno del presidente Gustavo Petro, la compra de cazas Saab 39 Gripen, fabricados por la empresa sueca Saab. Este modelo sustituirá a los Kfir de fabricación israelí que han operado en el país durante décadas y que ya alcanzaron el final de su vida útil. Se trata de un proceso de reemplazo que había estado en discusión por 15 años, durante los cuales se evaluaron otras alternativas, como el Dassault Rafale (Francia) y el F-16 (EE. UU.).


El contrato contempla no solo la adquisición de una flota completamente nueva equipada con tecnología de última generación, que ya tiene antecedentes operativos en la Fuerza Aérea Brasileña, sino también un enfoque de compensación social con inversiones en bienes públicos a nivel local. Estas inversiones incluyen la instalación de una fábrica de paneles solares en el departamento de Córdoba, la construcción de infraestructuras para abastecimiento de agua potable en la región de La Guajira y la restauración y modernización del hospital San Juan de Dios en Bogotá, un importante centro médico del país.

La propuesta elegida cobra importancia en un contexto de creciente inseguridad. La expansión de grupos armados en varias regiones del país ha llevado a reforzar las capacidades defensivas. Según Pedro Sánchez, ministro de Defensa y general retirado de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la adquisición de esta tecnología es "un compromiso irrenunciable con la soberanía nacional y la protección de los ciudadanos". Los nuevos aviones se incorporarán antes de que finalice el actual gobierno, previsto para agosto de 2026.


La negociación, que refuerza la relación bilateral entre Colombia y Suecia, también contó con la visita a Colombia de la ministra de Relaciones Exteriores sueca, Maria Malmer Stenergard, en 2025. Esto marcó el primer diálogo de alto nivel entre ambas naciones, afianzando un vínculo político y económico iniciado por Petro y el primer ministro sueco Ulf Kristersson en 2024.

La aparición pública de rumores sobre la elección de los Gripen había circulado en meses anteriores, pero la confirmación del contrato marca la mayor adquisición de material militar de Colombia en décadas. No obstante, este anuncio ha generado controversias dentro del país, con sectores que cuestionan si este gasto militar es prioritario frente a necesidades sociales urgentes.

El Gripen, que integra sistemas de avanzada, reemplazará a un modelo cuya obsolescencia representaba riesgos tanto operativos como estratégicos. La decisión pone fin a años de incertidumbre y sentará las bases para una estrategia defensiva y de políticas de seguridad más sólida en los próximos años.

El proceso de selección para la renovación de los aviones de combate de la Fuerza Aérea de Colombia ha tomado 15 años, tiempo durante el cual el país barajó al menos tres modelos principales provenientes de Israel, Francia y Estados Unidos, antes de optar finalmente por la tecnología sueca adoptada también por Brasil.

Algo Curioso

“La renovación de esta flota es un deber nacional para garantizar la defensa y seguridad de nuestra soberanía”

– Afirmó Pedro Sánchez, ministro de Defensa de Colombia.

Apr 2, 2025
Colglobal News

Colombia ha finalizado la renovación de su flota de aviones de combate tras anunciar el pasado 3 de abril de 2025, bajo el gobierno del presidente Gustavo Petro, la compra de cazas Saab 39 Gripen, fabricados por la empresa sueca Saab. Este modelo sustituirá a los Kfir de fabricación israelí que han operado en el país durante décadas y que ya alcanzaron el final de su vida útil. Se trata de un proceso de reemplazo que había estado en discusión por 15 años, durante los cuales se evaluaron otras alternativas, como el Dassault Rafale (Francia) y el F-16 (EE. UU.).


El contrato contempla no solo la adquisición de una flota completamente nueva equipada con tecnología de última generación, que ya tiene antecedentes operativos en la Fuerza Aérea Brasileña, sino también un enfoque de compensación social con inversiones en bienes públicos a nivel local. Estas inversiones incluyen la instalación de una fábrica de paneles solares en el departamento de Córdoba, la construcción de infraestructuras para abastecimiento de agua potable en la región de La Guajira y la restauración y modernización del hospital San Juan de Dios en Bogotá, un importante centro médico del país.

La propuesta elegida cobra importancia en un contexto de creciente inseguridad. La expansión de grupos armados en varias regiones del país ha llevado a reforzar las capacidades defensivas. Según Pedro Sánchez, ministro de Defensa y general retirado de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la adquisición de esta tecnología es "un compromiso irrenunciable con la soberanía nacional y la protección de los ciudadanos". Los nuevos aviones se incorporarán antes de que finalice el actual gobierno, previsto para agosto de 2026.


La negociación, que refuerza la relación bilateral entre Colombia y Suecia, también contó con la visita a Colombia de la ministra de Relaciones Exteriores sueca, Maria Malmer Stenergard, en 2025. Esto marcó el primer diálogo de alto nivel entre ambas naciones, afianzando un vínculo político y económico iniciado por Petro y el primer ministro sueco Ulf Kristersson en 2024.

La aparición pública de rumores sobre la elección de los Gripen había circulado en meses anteriores, pero la confirmación del contrato marca la mayor adquisición de material militar de Colombia en décadas. No obstante, este anuncio ha generado controversias dentro del país, con sectores que cuestionan si este gasto militar es prioritario frente a necesidades sociales urgentes.

El Gripen, que integra sistemas de avanzada, reemplazará a un modelo cuya obsolescencia representaba riesgos tanto operativos como estratégicos. La decisión pone fin a años de incertidumbre y sentará las bases para una estrategia defensiva y de políticas de seguridad más sólida en los próximos años.

El proceso de selección para la renovación de los aviones de combate de la Fuerza Aérea de Colombia ha tomado 15 años, tiempo durante el cual el país barajó al menos tres modelos principales provenientes de Israel, Francia y Estados Unidos, antes de optar finalmente por la tecnología sueca adoptada también por Brasil.

Colombia ha finalizado la renovación de su flota de aviones de combate tras anunciar el pasado 3 de abril de 2025, bajo el gobierno del presidente Gustavo Petro, la compra de cazas Saab 39 Gripen, fabricados por la empresa sueca Saab. Este modelo sustituirá a los Kfir de fabricación israelí que han operado en el país durante décadas y que ya alcanzaron el final de su vida útil. Se trata de un proceso de reemplazo que había estado en discusión por 15 años, durante los cuales se evaluaron otras alternativas, como el Dassault Rafale (Francia) y el F-16 (EE. UU.).


El contrato contempla no solo la adquisición de una flota completamente nueva equipada con tecnología de última generación, que ya tiene antecedentes operativos en la Fuerza Aérea Brasileña, sino también un enfoque de compensación social con inversiones en bienes públicos a nivel local. Estas inversiones incluyen la instalación de una fábrica de paneles solares en el departamento de Córdoba, la construcción de infraestructuras para abastecimiento de agua potable en la región de La Guajira y la restauración y modernización del hospital San Juan de Dios en Bogotá, un importante centro médico del país.

La propuesta elegida cobra importancia en un contexto de creciente inseguridad. La expansión de grupos armados en varias regiones del país ha llevado a reforzar las capacidades defensivas. Según Pedro Sánchez, ministro de Defensa y general retirado de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la adquisición de esta tecnología es "un compromiso irrenunciable con la soberanía nacional y la protección de los ciudadanos". Los nuevos aviones se incorporarán antes de que finalice el actual gobierno, previsto para agosto de 2026.


La negociación, que refuerza la relación bilateral entre Colombia y Suecia, también contó con la visita a Colombia de la ministra de Relaciones Exteriores sueca, Maria Malmer Stenergard, en 2025. Esto marcó el primer diálogo de alto nivel entre ambas naciones, afianzando un vínculo político y económico iniciado por Petro y el primer ministro sueco Ulf Kristersson en 2024.

La aparición pública de rumores sobre la elección de los Gripen había circulado en meses anteriores, pero la confirmación del contrato marca la mayor adquisición de material militar de Colombia en décadas. No obstante, este anuncio ha generado controversias dentro del país, con sectores que cuestionan si este gasto militar es prioritario frente a necesidades sociales urgentes.

El Gripen, que integra sistemas de avanzada, reemplazará a un modelo cuya obsolescencia representaba riesgos tanto operativos como estratégicos. La decisión pone fin a años de incertidumbre y sentará las bases para una estrategia defensiva y de políticas de seguridad más sólida en los próximos años.

El proceso de selección para la renovación de los aviones de combate de la Fuerza Aérea de Colombia ha tomado 15 años, tiempo durante el cual el país barajó al menos tres modelos principales provenientes de Israel, Francia y Estados Unidos, antes de optar finalmente por la tecnología sueca adoptada también por Brasil.

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