Mundo

Mercados mundiales en pánico por la guerra comercial desatada por los aranceles de Trump

El índice bursátil español IBEX 35 registró su mayor descenso desde el estallido de la pandemia, cerrando con una caída del 5,83% y alcanzando los 12.506 puntos. La jornada estuvo marcada por un pánico generalizado en los mercados internacionales tras la adopción de medidas proteccionistas por parte de Estados Unidos y la respuesta de China, lo que acrecentó los temores de una posible guerra comercial global y una eventual recesión económica.

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Mercados mundiales en pánico por la guerra comercial desatada por los aranceles de Trump

El índice bursátil español IBEX 35 registró su mayor descenso desde el estallido de la pandemia, cerrando con una caída del 5,83% y alcanzando los 12.506 puntos. La jornada estuvo marcada por un pánico generalizado en los mercados internacionales tras la adopción de medidas proteccionistas por parte de Estados Unidos y la respuesta de China, lo que acrecentó los temores de una posible guerra comercial global y una eventual recesión económica.

“Los efectos económicos de los nuevos aranceles serán significativamente mayores de lo esperado”

- Afirmó Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos.

4/4/2025

El 4 de abril de 2025, el IBEX 35 protagonizó una de las sesiones más negras de su historia al desplomarse un 5,83%, siendo esta su mayor caída desde el estallido de la pandemia de COVID-19. El índice cerró en 12.506 puntos, un nivel que no se registraba desde antes de la pandemia. Este declive se enmarca en un contexto de pánico global en los mercados financieros, desencadenado por un endurecimiento de las políticas comerciales de Estados Unidos y las represalias anunciadas por China, que han alimentado el temor a una guerra comercial de gran escala.

Wall Street actuó como catalizador de la volatilidad después de experimentar una de sus peores jornadas en cinco años el día anterior. El S&P 500 cayó un 6%, mientras que el Nasdaq y el Dow Jones retrocedieron un 5,82% y un 5,5%, respectivamente. A este clima de incertidumbre se sumaron las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, quien advirtió sobre el impacto ampliado de los nuevos aranceles en el crecimiento económico y la inflación.

El panorama europeo también fue sombrío, con todas las principales bolsas bajando significativamente. El DAX alemán retrocedió un 4,65%, el Euro Stoxx 50 un 4,6%, el CAC francés un 4,3% y el FTSE británico perdió un 5%. Entre los índices más afectados estuvo el MIB italiano, que cayó un 6,53%.

El sector financiero europeo fue el más castigado, con una pérdida del 8,4% en su valor, reflejada marcadamente en el IBEX 35. Los principales bancos españoles, como Banco Sabadell (-10,97%), BBVA (-9,37%), Santander (-8,77%), Unicaja (-10,56%), CaixaBank (-10,3%) y Bankinter (-9,31%), registraron pérdidas significativas. Aunque algunos analistas de Bank of America intentaron calmar los ánimos solicitando prudencia, la reacción en los mercados fue una venta masiva.

El impacto no se limitó a las bolsas. Los precios del petróleo Brent cayeron a 65,58 dólares por barril, un mínimo no visto desde abril de 2021, mientras que el euro se mantuvo estable frente al dólar en 1,09. El descenso en las materias primas reflejó las crecientes preocupaciones sobre una desaceleración económica global.

En el ámbito de análisis, expertos de UBS señalaron que la reacción de los mercados podría ser exagerada y argumentaron que los aranceles podrían estar siendo empleados como herramienta de negociación. Sin embargo, advirtieron que si estas medidas son ideológicas, las consecuencias podrían tornarse aún más graves.

El impacto también afectó las estrategias económicas a nivel internacional. Economistas de Generali Investment ajustaron sus previsiones de crecimiento económico para Estados Unidos, reduciendo la expectativa del PIB al 1,5%, frente al 1,7% proyectado previamente por la Reserva Federal. Dentro de la zona euro, la tasa de inflación se moderó al 2,2% en marzo, dando lugar a especulaciones sobre posibles recortes en los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo.

La jornada del 4 de abril de 2025 será recordada como un episodio crítico en los mercados financieros internacionales, agravado por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y la incertidumbre sobre las posibles repercusiones económicas globales.

Desde su creación, el IBEX 35 ha sido testigo de caídas históricas en momentos clave como el estallido de la pandemia (-14%), el triunfo del Brexit (-12%) y la crisis de Lehman Brothers. La reciente caída del 5,83% se inscribe dentro de estas fechas emblemáticas.

Algo Curioso

“Los efectos económicos de los nuevos aranceles serán significativamente mayores de lo esperado”

- Afirmó Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Apr 4, 2025
Colglobal News

El 4 de abril de 2025, el IBEX 35 protagonizó una de las sesiones más negras de su historia al desplomarse un 5,83%, siendo esta su mayor caída desde el estallido de la pandemia de COVID-19. El índice cerró en 12.506 puntos, un nivel que no se registraba desde antes de la pandemia. Este declive se enmarca en un contexto de pánico global en los mercados financieros, desencadenado por un endurecimiento de las políticas comerciales de Estados Unidos y las represalias anunciadas por China, que han alimentado el temor a una guerra comercial de gran escala.

Wall Street actuó como catalizador de la volatilidad después de experimentar una de sus peores jornadas en cinco años el día anterior. El S&P 500 cayó un 6%, mientras que el Nasdaq y el Dow Jones retrocedieron un 5,82% y un 5,5%, respectivamente. A este clima de incertidumbre se sumaron las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, quien advirtió sobre el impacto ampliado de los nuevos aranceles en el crecimiento económico y la inflación.

El panorama europeo también fue sombrío, con todas las principales bolsas bajando significativamente. El DAX alemán retrocedió un 4,65%, el Euro Stoxx 50 un 4,6%, el CAC francés un 4,3% y el FTSE británico perdió un 5%. Entre los índices más afectados estuvo el MIB italiano, que cayó un 6,53%.

El sector financiero europeo fue el más castigado, con una pérdida del 8,4% en su valor, reflejada marcadamente en el IBEX 35. Los principales bancos españoles, como Banco Sabadell (-10,97%), BBVA (-9,37%), Santander (-8,77%), Unicaja (-10,56%), CaixaBank (-10,3%) y Bankinter (-9,31%), registraron pérdidas significativas. Aunque algunos analistas de Bank of America intentaron calmar los ánimos solicitando prudencia, la reacción en los mercados fue una venta masiva.

El impacto no se limitó a las bolsas. Los precios del petróleo Brent cayeron a 65,58 dólares por barril, un mínimo no visto desde abril de 2021, mientras que el euro se mantuvo estable frente al dólar en 1,09. El descenso en las materias primas reflejó las crecientes preocupaciones sobre una desaceleración económica global.

En el ámbito de análisis, expertos de UBS señalaron que la reacción de los mercados podría ser exagerada y argumentaron que los aranceles podrían estar siendo empleados como herramienta de negociación. Sin embargo, advirtieron que si estas medidas son ideológicas, las consecuencias podrían tornarse aún más graves.

El impacto también afectó las estrategias económicas a nivel internacional. Economistas de Generali Investment ajustaron sus previsiones de crecimiento económico para Estados Unidos, reduciendo la expectativa del PIB al 1,5%, frente al 1,7% proyectado previamente por la Reserva Federal. Dentro de la zona euro, la tasa de inflación se moderó al 2,2% en marzo, dando lugar a especulaciones sobre posibles recortes en los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo.

La jornada del 4 de abril de 2025 será recordada como un episodio crítico en los mercados financieros internacionales, agravado por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y la incertidumbre sobre las posibles repercusiones económicas globales.

Desde su creación, el IBEX 35 ha sido testigo de caídas históricas en momentos clave como el estallido de la pandemia (-14%), el triunfo del Brexit (-12%) y la crisis de Lehman Brothers. La reciente caída del 5,83% se inscribe dentro de estas fechas emblemáticas.

El 4 de abril de 2025, el IBEX 35 protagonizó una de las sesiones más negras de su historia al desplomarse un 5,83%, siendo esta su mayor caída desde el estallido de la pandemia de COVID-19. El índice cerró en 12.506 puntos, un nivel que no se registraba desde antes de la pandemia. Este declive se enmarca en un contexto de pánico global en los mercados financieros, desencadenado por un endurecimiento de las políticas comerciales de Estados Unidos y las represalias anunciadas por China, que han alimentado el temor a una guerra comercial de gran escala.

Wall Street actuó como catalizador de la volatilidad después de experimentar una de sus peores jornadas en cinco años el día anterior. El S&P 500 cayó un 6%, mientras que el Nasdaq y el Dow Jones retrocedieron un 5,82% y un 5,5%, respectivamente. A este clima de incertidumbre se sumaron las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, quien advirtió sobre el impacto ampliado de los nuevos aranceles en el crecimiento económico y la inflación.

El panorama europeo también fue sombrío, con todas las principales bolsas bajando significativamente. El DAX alemán retrocedió un 4,65%, el Euro Stoxx 50 un 4,6%, el CAC francés un 4,3% y el FTSE británico perdió un 5%. Entre los índices más afectados estuvo el MIB italiano, que cayó un 6,53%.

El sector financiero europeo fue el más castigado, con una pérdida del 8,4% en su valor, reflejada marcadamente en el IBEX 35. Los principales bancos españoles, como Banco Sabadell (-10,97%), BBVA (-9,37%), Santander (-8,77%), Unicaja (-10,56%), CaixaBank (-10,3%) y Bankinter (-9,31%), registraron pérdidas significativas. Aunque algunos analistas de Bank of America intentaron calmar los ánimos solicitando prudencia, la reacción en los mercados fue una venta masiva.

El impacto no se limitó a las bolsas. Los precios del petróleo Brent cayeron a 65,58 dólares por barril, un mínimo no visto desde abril de 2021, mientras que el euro se mantuvo estable frente al dólar en 1,09. El descenso en las materias primas reflejó las crecientes preocupaciones sobre una desaceleración económica global.

En el ámbito de análisis, expertos de UBS señalaron que la reacción de los mercados podría ser exagerada y argumentaron que los aranceles podrían estar siendo empleados como herramienta de negociación. Sin embargo, advirtieron que si estas medidas son ideológicas, las consecuencias podrían tornarse aún más graves.

El impacto también afectó las estrategias económicas a nivel internacional. Economistas de Generali Investment ajustaron sus previsiones de crecimiento económico para Estados Unidos, reduciendo la expectativa del PIB al 1,5%, frente al 1,7% proyectado previamente por la Reserva Federal. Dentro de la zona euro, la tasa de inflación se moderó al 2,2% en marzo, dando lugar a especulaciones sobre posibles recortes en los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo.

La jornada del 4 de abril de 2025 será recordada como un episodio crítico en los mercados financieros internacionales, agravado por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y la incertidumbre sobre las posibles repercusiones económicas globales.

Desde su creación, el IBEX 35 ha sido testigo de caídas históricas en momentos clave como el estallido de la pandemia (-14%), el triunfo del Brexit (-12%) y la crisis de Lehman Brothers. La reciente caída del 5,83% se inscribe dentro de estas fechas emblemáticas.

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