El lunes por la noche, desde Florida, un cohete SpaceX despegó llevando a cabo la misión Fram2, considerada histórica por convertirse en el primer vuelo espacial tripulado que sigue una trayectoria polar. Durante tres a cinco días, la nave espacial Dragon sobrevolará los polos Norte y Sur varias veces diariamente a una altitud aproximada de 430 kilómetros sobre la Tierra.
El lanzamiento, liderado y financiado por Chun Wang, emprendedor de criptomonedas de 42 años nacido en Tianjin, China, representa una apuesta significativa en el ámbito privado de la exploración espacial. Wang, quien recientemente adquirió la ciudadanía maltesa en 2023, lleva la bandera de Malta en su traje espacial. El coste exacto de la misión no fue revelado. Además de Wang, la tripulación incluye a otras tres personas: Jannicke Mikkelsen, cineasta noruega; Rabea Rogge, investigadora en robótica de Alemania; y Eric Philips, explorador australiano especializado en regiones polares.

La misión, bautizada como Fram2 en honor al famoso barco noruego Fram que exploró el Ártico en el siglo XIX, ofrece un enfoque poco visto hasta ahora en vuelos espaciales tripulados. Aunque estar en órbita sobre los polos permite a una nave observar todo el planeta, esta trayectoria es más común para satélites meteorológicos, cartográficos o de espionaje. Los expertos, sin embargo, no consideran que la aportación científica de esta misión sea de alta relevancia. "Es algo común y corriente, por lo que sé", mencionó el Dr. Bleddyn Bowen, quien enfatizó que para los operadores en Florida esta misión era principalmente una práctica rutinaria más en la gestión de lanzamientos polares.
Sin embargo, el aspecto financiero y la naturaleza privada del vuelo han captado atención mediática e interés en torno al modelo futuro de vuelos espaciales comerciales. "¿Es este vuelo realmente solo el comienzo de una demanda sostenida muy específica por parte de los ultrarricos del mundo?", cuestionó el Dr. Bowen, reflexionando sobre la viabilidad de que este tipo de vuelos puedan mantener una industria en expansión, como estaciones espaciales comerciales.

Tras finalizar su recorrido, la nave espacial Dragon se espera que americe frente a la costa del sur de California. Esto estará bajo la supervisión de SpaceX, quien ya cuenta con un historial de vuelos privados exitosos, como la misión liderada por Jared Isaacman en 2022.
La competencia en el sector no se detiene ahí. Blue Origin, otra empresa líder en el mercado espacial privado y propiedad de Jeff Bezos, ha estado llevando astronautas en vuelos suborbitales desde 2021. Su próxima misión está prevista para el 14 de abril y estará compuesta exclusivamente por mujeres, entre las que destacan la periodista de televisión Gayle King y la cantante Katy Perry.

Aunque desde una perspectiva científica Fram2 no representa una revolución, sus organizadores han destacado el potencial de este tipo de proyectos para "abrir nuevas posibilidades en vuelos espaciales humanos y proporcionar una mejor comprensión de nuestra propia Tierra y sus regiones polares", según el comunicado oficial. Esto, además, pone nuevamente sobre la mesa el debate ético y económico sobre la sostenibilidad a largo plazo de las misiones espaciales privadas.
El barco noruego Fram, que inspiró el nombre de esta misión, exploró el Ártico durante el siglo XIX y fue utilizado por famosos exploradores como Fridtjof Nansen y Roald Amundsen en sus históricas expediciones polares.