El 1 de abril de 2025, Susan Crawford, candidata progresista respaldada por los demócratas, ganó un puesto en la Corte Suprema de Wisconsin tras derrotar a Brad Schimel, un candidato conservador apoyado ampliamente por Elon Musk y Donald Trump. Crawford recibió el 55% de los votos, superando por más de 200,000 sufragios a su contrincante, quien alcanzó aproximadamente el 45%. Su victoria asegura una mayoría liberal de 4-3 en la corte por lo menos hasta 2028.
La elección fue histórica no solo por el resultado, sino también por el gasto derivado de las campañas, establecido como el más alto en la historia de elecciones estatales en Estados Unidos, con un total que superó los 100 millones de dólares. Musk y sus aliados invirtieron más de 21 millones de dólares en promover a Schimel, incluido un mitin dos días antes de la votación en Green Bay donde Musk entregó cheques de un millón de dólares a dos votantes, un hecho que generó críticas sobre su intención de influir en la elección.
Durante la campaña, Crawford centró sus propuestas en los derechos al aborto y la defensa de los sindicatos, temas clave que conectaron con el electorado. En contraste, Schimel basó su estrategia en cuestionar la fortaleza de su oponente frente a la criminalidad y sus vínculos con los demócratas. A pesar del respaldo de figuras prominentes como Musk y Trump, su enfoque no logró movilizar un apoyo suficiente para vencer a Crawford.
La victoria de Crawford tiene implicaciones significativas, dada la importancia de la Corte Suprema de Wisconsin en decisiones sobre temas críticos como el derecho al aborto, la redistritación electoral y los derechos de negociación colectiva. La elección de Crawford fortalece la mayoría liberal en la corte, que se mantiene desde 2023, y consolida esta postura al menos hasta el 2028.
Simultáneamente, los votantes de Wisconsin aprobaron una enmienda constitucional que requiere la presentación de una identificación para votar, un cambio impulsado por los republicanos con el objetivo de dificultar que esta norma sea suprimida en el futuro.
Tras el resultado, Brad Schimel aceptó la derrota, aunque seguidores expresaron su descontento en redes sociales. Musk tomó su plataforma social para calificar los resultados como parte de un 'engaño' intencionado por la izquierda, un comentario que provocó numerosas reacciones. El resultado de esta elección ha sido interpretado como un referéndum sobre la influencia de Musk y Trump en la política local, reflejando una posible erosión de apoyo en un estado donde las divisiones partidarias son muy marcadas.
El 1 de abril de 2025, Susan Crawford, candidata progresista respaldada por los demócratas, ganó un puesto en la Corte Suprema de Wisconsin tras derrotar a Brad Schimel, un candidato conservador apoyado ampliamente por Elon Musk y Donald Trump. Crawford recibió el 55% de los votos, superando por más de 200,000 sufragios a su contrincante, quien alcanzó aproximadamente el 45%. Su victoria asegura una mayoría liberal de 4-3 en la corte por lo menos hasta 2028.
La elección fue histórica no solo por el resultado, sino también por el gasto derivado de las campañas, establecido como el más alto en la historia de elecciones estatales en Estados Unidos, con un total que superó los 100 millones de dólares. Musk y sus aliados invirtieron más de 21 millones de dólares en promover a Schimel, incluido un mitin dos días antes de la votación en Green Bay donde Musk entregó cheques de un millón de dólares a dos votantes, un hecho que generó críticas sobre su intención de influir en la elección.
Durante la campaña, Crawford centró sus propuestas en los derechos al aborto y la defensa de los sindicatos, temas clave que conectaron con el electorado. En contraste, Schimel basó su estrategia en cuestionar la fortaleza de su oponente frente a la criminalidad y sus vínculos con los demócratas. A pesar del respaldo de figuras prominentes como Musk y Trump, su enfoque no logró movilizar un apoyo suficiente para vencer a Crawford.
La victoria de Crawford tiene implicaciones significativas, dada la importancia de la Corte Suprema de Wisconsin en decisiones sobre temas críticos como el derecho al aborto, la redistritación electoral y los derechos de negociación colectiva. La elección de Crawford fortalece la mayoría liberal en la corte, que se mantiene desde 2023, y consolida esta postura al menos hasta el 2028.
Simultáneamente, los votantes de Wisconsin aprobaron una enmienda constitucional que requiere la presentación de una identificación para votar, un cambio impulsado por los republicanos con el objetivo de dificultar que esta norma sea suprimida en el futuro.
Tras el resultado, Brad Schimel aceptó la derrota, aunque seguidores expresaron su descontento en redes sociales. Musk tomó su plataforma social para calificar los resultados como parte de un 'engaño' intencionado por la izquierda, un comentario que provocó numerosas reacciones. El resultado de esta elección ha sido interpretado como un referéndum sobre la influencia de Musk y Trump en la política local, reflejando una posible erosión de apoyo en un estado donde las divisiones partidarias son muy marcadas.