El 1 de abril de 2025, el senador Cory Booker estableció un nuevo récord histórico en el Senado de Estados Unidos al protagonizar un discurso que se extendió durante 25 horas y 4 minutos, superando el récord previo de 24 horas y 18 minutos impuesto por el senador Strom Thurmond en 1957 durante su filibustero contra la Ley de Derechos Civiles. El nuevo hito comenzó a las 7:00 p.m. del 1 de abril y concluyó a las 8:04 p.m. del 2 de abril.
Durante su intervención maratónica, Booker criticó las políticas implantadas por la administración de Donald Trump y abordó temas clave como la economía, la atención médica, la educación y la inmigración. Subrayó la necesidad de que el Congreso actúe ante lo que calificó como una "crisis" que enfrenta la nación. Como parte de su estrategia, el senador leyó cartas de ciudadanos que expresaron preocupaciones relacionadas con recortes en programas de seguridad social y los compromisos democráticos del país.
El discurso de Cory Booker superó por 46 minutos el récord anterior de Strom Thurmond, quien en 1957 llevó su propio cubo para orinar al Senado durante su intervención prolongada. En contraste, Booker se preparó para evitar cualquier interrupción física.
Para sostener su prolongado discurso, Cory Booker tomó medidas previas, incluyendo un ayuno desde el viernes anterior y la reducción de su consumo de agua desde la noche previa, lo que le permitió mantenerse sin interrupciones fisiológicas durante 25 horas consecutivas. Además, con el apoyo de sus colegas demócratas, quienes le hicieron preguntas, logró aliviar tensiones en su voz sin dejar de controlar el piso del Senado. Como gesto adicional, solicitó que le retiraran la silla para evitar cualquier tentación de sentarse, una acción en concordancia con las reglas del Senado.
El evento generó interés masivo en redes sociales, siendo visto por una amplia audiencia. En TikTok, los clips relacionados con su discurso obtuvieron más de 350 millones de "me gusta" y la transmisión en vivo, realizada desde la oficina del senador en YouTube, alcanzó más de 115,000 espectadores. Durante su discurso, Booker citó al fallecido congresista John Lewis y su llamado a crear "buena molestia", destacando la importancia de la acción colectiva.
El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, elogió la actuación de Booker, describiéndola como un testimonio de su solidez y claridad. Aunque esta intervención no fue un filibustero en términos tradicionales, significó una interrupción considerable del funcionamiento habitual del Senado, subrayando el malestar de los demócratas frente a las políticas del expresidente Trump.
Además de su simbolismo político, este récord es visto como un mensaje de unidad y resistencia en tiempos de descontento y frustración para el bloque demócrata.