Un informe reciente publicado en Environmental Research Letters revela el devastador impacto económico que tendría el calentamiento global extremo. Según el trabajo de científicos australianos, un incremento de 4 grados Celsius en la temperatura de la Tierra resultaría en que la persona promedio sea un 40% más pobre. Esta estimación multiplica por casi cuatro los cálculos previos, que predecían una reducción del 11% en la riqueza individual para el mismo nivel de calentamiento.
Incluso con un aumento de únicamente 2 grados Celsius sobre los niveles preindustriales, el PIB per cápita global se reduciría en un 16%. Comparativamente, estimaciones anteriores situaban esta pérdida en apenas un 1.4%. No obstante, las proyecciones actuales advierten que la temperatura media global aumentará 2.1 grados Celsius, aun si se alcanzaran los objetivos climáticos establecidos a corto y largo plazo.
El estudio abordó las deficiencias de los Modelos Integrados de Evaluación Económica (IAM, por sus siglas en inglés), que han recibido críticas por subestimar los riesgos del cambio climático. Los investigadores mejoraron uno de los modelos económicos más usados, agregando datos sobre eventos climáticos extremos y su impacto en las cadenas de suministro. Este ajuste permitió evaluar con mayor precisión cómo los fenómenos meteorológicos severos repercuten en la economía global.
"Los extremos climáticos son los que realmente afectan la economía", destacó el Prof. Andy Pitman, coautor del estudio, quien subrayó la necesidad de que los modelos económicos reflejen adecuadamente estas realidades. Según declaró, los eventos climáticos extremos, como huracanes, sequías e inundaciones, tienen efectos catastróficos en las cadenas de suministro, interrumpiendo las actividades comerciales y provocando pérdidas económicas severas.
A pesar de que algunos economistas argumentan que el calentamiento global podría generar beneficios en regiones más frías, como un mejor acceso a recursos agrícolas, el Dr. Neal insistió en que la interconexión de las economías globales a través del comercio hará que todos los países sufran los efectos del cambio climático, independientemente de su ubicación.
Por otra parte, un informe del Instituto y la Facultad de Actuarios respaldó las conclusiones del estudio, señalando que los análisis económicos tradicionales no han considerado factores críticos como puntos de inflexión climáticos, migraciones forzadas, subida del nivel del mar, impactos en la salud pública y riesgos geopolíticos asociados al cambio climático.
El estudio concluyó que las consecuencias económicas del calentamiento global son mucho más severas de lo que las evaluaciones previas habían sugerido. También advirtió que una inacción prolongada frente al cambio climático podría llevar a impactos globales devastadores, afectando principalmente a los países en desarrollo, que suelen tener menos capacidad para mitigar los daños.
Según el informe, los modelos económicos previos asumían que las personas y las economías podrían adaptarse fácilmente a temperaturas más altas, una suposición que ahora se considera demasiado optimista, subestimando drásticamente las posibles dificultades de adaptación.