El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 4 de abril de 2025 una extensión de 75 días para que la empresa china ByteDance finalice la venta de las operaciones de TikTok en territorio estadounidense. Este nuevo plazo, que ahora expira a mediados de junio de 2025, se suma a un retraso previo otorgado por la administración Trump, que había fijado originalmente el 19 de enero de 2025 como la fecha límite inicial para llevar a cabo esta operación.
La medida fue adoptada en respuesta a las dificultades logísticas y regulatorias relacionadas con la venta. Según Trump, aún no se han cumplido todas las aprobaciones necesarias para formalizar un acuerdo, y aseguró que su administración está trabajando intensamente para garantizar un trato favorable que aborde las preocupaciones relacionadas con la seguridad nacional. En Truth Social, el presidente describió el proceso como un esfuerzo para "salvar TikTok".
El contexto político y comercial en esta decisión no pasa desapercibido, ya que la extensión del plazo sigue al anuncio de una serie de tarifas amplias impuestas por Estados Unidos a productos chinos. ByteDance, que opera con sede central en Beijing, ha señalado que las tarifas dificultan las negociaciones y que el gobierno chino no aprobará la venta de TikTok hasta que se resuelvan estas barreras arancelarias.
Entre los interesados en adquirir TikTok destacan compañías y consorcios de peso, como Oracle, Blackstone, Amazon y Walmart. Sin embargo, ByteDance ha manifestado que la venta enfrentaría importantes obstáculos tecnológicos, comerciales y legales. La empresa china enfatizó que una desinversión completa sería inviable bajo las circunstancias actuales.
El tema de seguridad nacional desempeña un papel crucial en esta disputa. Una ley aprobada por el Congreso en 2024 obliga a TikTok a desinvertir o vender sus activos estadounidenses debido a preocupaciones sobre el manejo de datos de los usuarios y su posible acceso por parte del gobierno chino. La medida ha sido justificada bajo el argumento de proteger la información personal de los 170 millones de usuarios de TikTok en Estados Unidos.
Por su parte, ByteDance confirmó que sigue dialogando con el gobierno estadounidense para encontrar una solución factible. Un portavoz de la empresa expresó que aún quedan "asuntos clave por resolver" en el marco de estas negociaciones. Esto refuerza la incertidumbre sobre el futuro de la popular plataforma de redes sociales, cuyo poderío en el mercado convierte su destino en una prioridad tanto para inversores como para el gobierno de Estados Unidos.
El presidente Trump también dejó abierta la posibilidad de flexibilizar las tarifas impuestas a productos chinos como una forma de facilitar las conversaciones y culminar con éxito la venta. Mientras tanto, se espera que las negociaciones entre ByteDance, potenciales compradores y ambas naciones continúen bajo un entorno político y económico intensamente dinámico.
TikTok tiene una base masiva de aproximadamente 170 millones de usuarios en Estados Unidos, lo que representa una parte clave de sus operaciones globales y subraya su relevancia en el mercado de redes sociales.