El 4 de abril de 2025, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, alertó sobre las posibles repercusiones económicas de las nuevas tarifas arancelarias anunciadas por la administración de Donald Trump, destacando que estas medidas aumentarán la inflación y podrían desacelerar el crecimiento económico de Estados Unidos. Estas declaraciones se dieron en el marco de un evento en Arlington, Virginia, donde Powell expresó su preocupación por los impactos más allá de lo inicialmente proyectado.
El anuncio del presidente Donald Trump estipuló un arancel global del 10% sobre un amplio espectro de productos importados, con un gravamen aún mayor del 34% impuesto específicamente a los bienes estadounidenses por parte del gobierno chino, que entrará en vigencia el 10 de abril de 2025. Según Powell, estos aranceles tendrán un efecto inflacionario directo, con un incremento estimado de 2.3% adicional sobre la tasa de inflación actual.
En cuanto al crecimiento económico, Powell señaló que, aunque la economía se mantiene robusta en términos generales, la incertidumbre generada por estas medidas puede ralentizar significativamente la inversión empresarial y afectar el mercado laboral. A pesar del reciente aumento en el empleo, con 228,000 nuevos puestos añadidos en marzo, se observó un ligero incremento en la tasa de desempleo, que pasó del 4.1% a 4.2%. Este panorama refleja una economía que enfrenta presiones tanto internas como externas.
“Si bien la incertidumbre sigue siendo alta, ahora se hace evidente que los aumentos arancelarios serán significativamente mayores de lo previsto”, declaró Powell. “Es probable que lo mismo ocurra con los efectos económicos, que incluirán una mayor inflación y un crecimiento más lento”.
Respecto a la política monetaria, Powell destacó que la Reserva Federal no planea reducir las tasas de interés en el corto plazo, manteniéndolas en torno al 4.3%. Esto contrasta con las expectativas del mercado, que apuntaban a hasta cinco recortes de las tasas este año. Según Powell, el enfoque de la Reserva Federal está en evitar distorsiones a largo plazo, como un desanclaje de las expectativas inflacionarias.
Las respuestas del mercado a estos anuncios no se hicieron esperar. Desde que se oficializaron las tarifas, se registró una caída en los precios de las acciones, lo cual refleja una reacción inmediata negativa de los inversores. Además, Powell mencionó que muchas empresas están retrasando decisiones de inversión hasta esclarecer el alcance de las políticas comerciales, lo que podría agravar la incertidumbre económica.
Finalmente, Powell enfatizó la necesidad de evitar que los aumentos temporales de precios se conviertan en problemas inflacionarios persistentes. Asimismo, reiteró el compromiso de la Reserva Federal con sus objetivos de máximo empleo y estabilidad de precios, aunque reconoció que la actual combinación de factores representa un desafío significativo para la economía estadounidense.
El último incremento significativo de tarifas en Estados Unidos sucedió en 2018 y generó tensiones comerciales prolongadas con China, el mayor socio importador de bienes estadounidenses.