Una investigación liderada por los expertos Kelli King y Glen Kenny en el laboratorio de Fisiología Humana y Ambiental (HEPRU, por sus siglas en inglés: Human and Environmental Physiology Research Unit) de la Universidad de Ottawa evaluó cómo la exposición a agua fría afecta los mecanismos celulares en el cuerpo humano. El estudio, realizado con diez voluntarios masculinos de 23 años en promedio, consistió en sumergir a los participantes durante una hora diaria durante siete días consecutivos en agua a 14 °C (57.2 °F).
El análisis se centró en dos procesos celulares clave: la autofagia, que es un mecanismo celular de limpieza crucial, en el que las células descomponen y eliminan componentes dañados o innecesarios para mantener su funcionamiento adecuado, y la apoptosis, el proceso de muerte celular programada, mediante el cual las células dañadas o no funcionales se autodestruyen para evitar el desarrollo de enfermedades, como el cáncer.
Los resultados demostraron tras el primer día un aumento en la acumulación de la proteína p62, marcador de disfunción autofágica, que posteriormente disminuyó de manera notable para el séptimo día, alcanzando 0.67 ± 0.10 RQ (Relativo Quantification, o cuantificación relativa) desde un valor inicial de 2.48 ± 0.51 RQ. Asimismo, los niveles de LC3-II, otra proteína implicada en la autofagia, mostraron una mejora destacable, pasando de 0.74 ± 0.13 RQ al inicio a 1.68 ± 0.21 RQ tras siete días.
Además, se observó un cambio significativo en la apoptosis. Inicialmente, los niveles de caspasa-3, un indicador de este proceso, eran altos (2.62 ± 0.52 RQ), pero disminuyeron a 1.10 ± 0.18 RQ al culminar la semana de inmersión. Por otro lado, proteínas relacionadas con la respuesta de choque térmico, como HSP70 y HSP90, también registraron incrementos durante la exposición al frío, aunque no se observaron diferencias entre los días consecutivos.
Otro aspecto medido fue la temperatura esofágica de los participantes, la cual registró un descenso significativo al final de cada inmersión, sin cambios sustanciales entre los días de la aclimatación (adaptación al frío).
El estudio, titulado “The Effect of 7-Day Cold Water Acclimation on Autophagic and Apoptotic Responses in Young Males” (El efecto de la aclimatación al agua fría durante siete días sobre las respuestas autofágicas y apoptóticas en hombres jóvenes), fue publicado en la revista Advanced Biology. Este trabajo enfatiza que someterse a niveles controlados de frío por períodos prolongados no solo aumenta la tolerancia celular al frío, sino que también contribuye a reducir mecanismos relacionados con el daño celular.
Los investigadores identificaron resultados positivos adicionales, como un aumento en los niveles de beclin-2, otra proteína involucrada en la autofagia, en respuesta al estrés por agua fría (p = 0.016, lo que indica que los resultados son estadísticamente significativos).
En síntesis, la inmersión en agua fría puede representar un método efectivo para la mejora de la salud celular, ofreciendo una estrategia novedosa para aumentar la resistencia celular ante factores de estrés y potencialmente prevenir enfermedades relacionadas con la disfunción de estos mecanismos.
La autofagia, potenciada en este estudio, fue un concepto galardonado en 2016 con el Premio Nobel de Medicina gracias al japonés Yoshinori Ohsumi, quien descubrió su mecanismo esencial en las células.